El Atlántico Sur volvió a instalarse en el centro de la agenda energética global y la exploración offshore atraviesa un momento de definiciones. Argentina, Uruguay, el sur de Brasil y el margen africano comparten cuencas de frontera con rasgos geológicos comparables, pero los ritmos de avance son cada vez más desiguales. Según especialistas , la diferencia ya no está tanto en el potencial del subsuelo, sino en la capacidad de convertir datos técnicos en decisiones concretas de perforación.