La rápida expansión de las fuentes de energía renovables ha transformado a Brasil en una potencia verde, pero también ha revelado una paradoja: el país produce abundante energía limpia, pero no puede distribuirla. Actualmente, más del 88% de la matriz eléctrica es renovable, según el Balance Energético Nacional, pero la infraestructura de transmisión y la regulación no han seguido el ritmo de este crecimiento. Entonces, ¿cómo podemos aprovechar al máximo el potencial de energía limpia que produce Brasil?