Esta iniciativa, que contempla una inversión superior a los 5 billones de pesos, busca intervenir la infraestructura eléctrica de siete departamentos de la región para corregir un rezago histórico de 20 años que ha afectado la calidad del servicio. Líderes gremiales y empresariales coinciden en que este plan es una especie de eslabón perdido para materializar la transición energética en el país, al permitir la evacuación de hasta 6 gigavatios (GW) de energía renovable no convencional hacia el Sistema Interconectado Nacional, SIN.
Carlos Mario Caro, gerente general de ISA Energía, en declaraciones a El Norte calificó la reunión con el Gobierno como muy importante, destacando que las obras permitirán “destrabar todo el sistema Caribe”. Según Caro, actualmente existen restricciones operativas que impiden que los electrones fluyan libremente por la costa y el resto del país. El directivo enfatizó que la modernización, que incluye equipos de alta tecnología como compensadores síncronos y reactores, abrirá un panorama para que el sistema sea redundante y facilite el ingreso de más generación renovable.
“La transición energética no es solamente generación solar o eólica; para hacer generación se necesitan las autopistas que lleven esos electrones limpios”, afirmó Caro, subrayando que Colombia estaba en mora de adelantar un programa de transmisión tan ambicioso. Asimismo, señaló que las empresas del sector están listas para participar en estas obras mediante licitaciones y ampliaciones, proyectando que las infraestructuras estén presentes entre 2030 y 2032.
SER Colombia: Urgencia para seguridad y competitividad Por su parte, Alexandra Hernández, presidenta de SER Colombia, resaltó la urgencia de estas obras para garantizar una energía más barata y asegurar la soberanía energética de los colombianos. Hernández calificó el anuncio como fundamental para ampliar la capacidad de transporte y conectar los nuevos parques generadores que atenderán la demanda tanto de la región Caribe como del resto de la nación. Para el gremio de las energías renovables, contar con una “mejor autopista de transmisión” es indispensable para que los proyectos eólicos y solares, especialmente los de La Guajira y el Atlántico, dejen de ser promesas y se conviertan en realidad operativa.
Lo que contempla al ambicioso plan El plan expuesto por Edwin Palma en la Gobernación del Atlántico ante líderes gremiales y empresariales de la región, trata de una intervención estructural que incluye más de 35 obras estratégicas, como la instalación de 15 compensadores síncronos y 3 reactores para estabilizar la red, además de 13 obras en el Sistema de Transmisión Regional (STR). Más allá de lo técnico, el Gobierno y los expertos ven en este fortalecimiento de la red un “ascensor social”. La idea es que al reducir la dependencia de la generación térmica costosa y disminuir los costos operativos, se espera fomentar el empleo, la productividad industrial y el crecimiento económico en departamentos como La Guajira, Bolívar, Cesar, Magdalena, Atlántico, Córdoba y Sucre.
El criterio expresado por Palma apunta a que este esfuerzo conjunto entre el Ministerio de Minas y Energía, la CREG, la UPME y el sector privado busca, en última instancia, garantizar un suministro eléctrico al menor precio posible, priorizando la estabilidad del sistema y el bienestar de los usuarios más vulnerables. El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, respaldó esta visión, señalando que solo en su departamento se proyectan 1.600 MW de energía solar que dependen de esta actualización de infraestructura.
El criterio expresado por Palma apunta a que este esfuerzo conjunto entre el Ministerio de Minas y Energía, la CREG, la UPME y el sector privado busca, en última instancia, garantizar un suministro eléctrico al menor precio posible, priorizando la estabilidad del sistema y el bienestar de los usuarios más vulnerables.
Fuente: El Norte
