La Comisión de Desarrollo Urbano de la Cámara de Diputados aprobó en diciembre una propuesta que incentiva la instalación de fuentes de energía renovables, como paneles solares, en nuevas construcciones y ofrece descuentos en las tarifas de construcción para quienes adopten techos verdes u otros espacios con vegetación.
Si la propuesta se convierte en ley, las constructoras que instalen techos verdes o espacios con vegetación recibirán un descuento en la subvención onerosa, una tasa que se paga a los municipios por construir por encima del límite básico.
El texto también modifica el Estatuto de la Ciudad para orientar a los gobiernos municipales en la creación de incentivos para la generación de energía a partir de fuentes renovables, como la solar, en los edificios.
La propuesta aprobada sustituye, por parte del ponente, el diputado Yury do Paredão (MDB-CE), al Proyecto de Ley 2741/24, presentado por la diputada Flávia Morais (PDT-GO). Tras la recomendación del ponente, la comisión rechazó el dictamen adoptado por la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible.
Si bien la versión de la Comisión de Medio Ambiente se centraba en obligar a los municipios a ofrecer descuentos en las tasas de construcción a quienes instalen "techos verdes", el nuevo texto mantuvo esta idea e incluyó una nueva directriz general en el Estatuto de la Ciudad para fomentar el uso de energías renovables, como la solar, en todas las nuevas construcciones y edificaciones del país, una medida no prevista en la propuesta anterior.
Según el ponente, la medida busca alinear el desarrollo de las ciudades con los objetivos de sostenibilidad. "Los poderes públicos pueden actuar como impulsores del desarrollo sostenible, incentivando a los agentes privados a adoptar tecnologías como el uso de paneles fotovoltaicos en sus construcciones", declaró el diputado Yury do Paredão.
La propuesta aún será analizada por la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía. Debido a la existencia de opiniones contradictorias entre las comisiones competentes, el proyecto de ley, que se tramitaba de forma concluyente, pierde su carácter de ley. Ahora, la propuesta debe ser analizada por el Pleno.
Para convertirse en ley, la propuesta debe ser aprobada tanto por la Cámara de Diputados como por el Senado.
Fuente: PV Magazine
