Más allá del acumulado anual, Coca Codo Sinclair demostró su capacidad de aportar energía en bloque en momentos críticos. Un hito significativo se registró el 12 de septiembre de 2025, cuando llegó a generar alrededor del 41 % de la energía eléctrica nacional en un solo día, según reportes basados en el monitoreo en tiempo real del operador.
Esta cifra posiciona a Coca Codo Sinclair como la principal fuente de energía del país, aportando aproximadamente el 30% de toda la generación hidroeléctrica nacional. El resultado confirma la relevancia de esta infraestructura para garantizar el suministro eléctrico y la estabilidad del sistema energético, especialmente en un contexto de creciente demanda.
En septiembre, la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC) informó el retorno a su plena capacidad de 1.500 MW, tras culminar el mantenimiento programado de la fase I, que incluyó revisión de blindajes, sellos y actividades preventivas en las unidades.
A finales de diciembre, CELEC comunicó que la central generó alrededor de 840 mil MWh tras su mantenimiento. Esta producción permitió abastecer la demanda eléctrica de aproximadamente 4 millones de ecuatorianos, lo que representa el 30% del consumo energético del país.
Estos elementos explican por qué Coca Codo Sinclair es un activo operativo clave para el Ecuador. Su disponibilidad aporta un “piso” hidroeléctrico significativo que otorga margen al operador, permite amortiguar semanas complejas y compensa variaciones hidrológicas o indisponibilidades en otros complejos.
¿Qué pasa en 2026? El estiaje se inició a finales de diciembre, afectando principalmente al Complejo Paute (Mazar, Sopladora y Paute-Molino). Sopladora opera actualmente con una de tres turbinas, lo que implica una reducción significativa de su aporte efectivo al Sistema Nacional Interconectado.
La indisponibilidad de las otras unidades responde a problemas técnicos y de mantenimiento que no han podido resolverse dentro de los plazos inicialmente previstos.
Por su parte, el embalse de Mazar se encuentra en un esquema de operación intermitente, con el objetivo prioritario de evitar una caída crítica de su caudal.
La estrategia actual prioriza la conservación del recurso hídrico, incluso a costa de reducir generación inmediata. El gobierno se encuentra importando electricidad de Colombia para suplir el déficit y no reducir dramáticamente el embalse de Mazar.
Mientras, Coca Codo Sinclair vuelve a cumplir el papel para el que fue concebida: sostener la columna vertebral del despacho eléctrico. En los últimos días ha estado produciendo entre el 30 y 40% de toda la energía hidroeléctrica, que actualmente se ubica en el 60% de toda la generación, mientras que el 30% viene de las fuentes termoeléctricas y el 10% restante de energías alternativas y la importación desde Colombia.
Si bien la hidroeléctrica depende de las lluvias que se presenten en la cuenca del río Coca, siempre ha logrado producir energía, aún durante el estiaje. Además, ha sido pieza fundamental para que las otras centrales recuperen sus caudales. Coca Codo sigue liderando y espera ser el soporte de las otras fuentes de energía, tal como ocurrió en las crisis eléctricas de 2023 y 2024.
Fuente: Sinohidro
