Chile se encamina a marcar un hito en la transición energética del transporte de carga. A inicios de 2026, un tractocamión impulsado por bioGNL (bio-gas natural licuado) realizará el primer viaje terrestre de larga distancia con este tipo de combustible en el país -y uno de los primeros en América Latina-trasladando salmón fresco desde Chiloé hasta Santiago.
La iniciativa es el resultado de una alianza entre el Centro de Transporte y Logística (CTL) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Andrés Bello y tres actores clave del sector productivo: la salmonera Cermaq Chile, como generador de carga; la empresa de transporte GLA; y Lipigas, como proveedor de energía. El proyecto es fruto de más de tres años de trabajo técnico y validación operacional, orientado a reducir emisiones y diversificar la matriz energética del transporte pesado.
Un hito para la logística y la industria salmonera El recorrido se realizará con un tractocamión que operará con una mezcla compuesta por un 15% de bioGNL y un 85% de GNL, proporción que permite alcanzar la carbono neutralidad del trayecto. Según explicaron desde el CTL, este esquema marca un paso intermedio clave entre el uso de combustibles fósiles y la futura adopción de la electromovilidad en el transporte de carga de larga distancia.
“Este hito nos hace sentir muy orgullosos como profesionales y como centro de investigación. La colaboración de las empresas participantes ha permitido que el sueño de utilizar energéticos sostenibles se haya convertido en una realidad, logrando así tener una operación más limpia mediante la reducción de emisiones y costos”, señaló Rolando Campos, jefe de Proyectos del Laboratorio de Validación Tecnológica del CTL. En esa línea, el convenio establece que, a partir de 2026, las operaciones logísticas de Cermaq y GLA asociadas a este modelo serán 100% carbono neutrales.
Desde la industria, el proyecto es visto como un precedente relevante. Para Alex Arzola, gerente de Logística y Comercio Exterior de Cermaq, «este recorrido representa un desafío logístico relevante”, pero además “sienta un precedente para futuras iniciativas de este tipo en la industria”.
Investigación aplicada y condiciones para su masificación El rol del CTL de la UNAB ha sido central en el desarrollo del proyecto. El centro lideró las pruebas técnicas de los tractocamiones, aplicando metodologías de evaluación robustas y trabajando con datos reales de operación. A partir de estos ensayos, el equipo elaboró un informe integral que analizó el desempeño energético, económico, medioambiental y operacional de las unidades, permitiendo comparar resultados y establecer bases objetivas para su escalamiento.
“Tenemos la convicción que es la manera correcta y responsable para tomar decisiones estratégicas basadas en información real y datos duros sobre la operación que realizan los tractocamiones”, enfatizó Campos durante la firma de la alianza, realizada en diciembre en las instalaciones de Cermaq en Quemchi, Chiloé.
Desde Lipigas, su subgerente de GNL y Biocombustibles, Nicolás Hidalgo, explicó que este proyecto “representa un paso concreto en la incorporación de soluciones energéticas limpias aplicadas al transporte, permitiendo viabilizar un modelo logístico más sustentable”, mientras que Esteban Alveal, gerente general de GLA Chile, subrayó el trabajo colaborativo entre las distintas empresas involucradas.
Con este viaje inaugural, el CTL proyecta que Chile se posicione a la vanguardia regional en la transición energética del transporte pesado, demostrando que el uso de biocombustibles en la logística de larga distancia no solo es técnicamente viable, sino también una alternativa real para avanzar hacia operaciones más sustentables.
Fuente: Logistica 360
