Fue en el último año por la suba en la tarifa eléctrica que influyó en el cambio hacia la energía solar. Precios y tendencias.
La tarifa de luz es cada vez más costosa para los usuarios argentinos que perdieron subsidios en sus consumos en un camino que se profundizará hacia adelante. De hecho, el esquema de ayuda estatal prácticamente ya no rige para las empresas en general, con mínimas excepciones en el sector productivo. En este marco, el costo de la electricidad ha crecido fuerte tanto para el sector comercial como para los residenciales.

Por este motivo, la cantidad de usuarios que cuenta con energía solar ha crecido de manera exponencial en el último año. Un informe del Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) precisó que desde marzo de 2015 hasta setiembre de 2025 existen en Mendoza 1.150 Usuarios/Generadores. De ese total, 623 son usuarios residenciales y 527 comerciales e industriales con una potencia total fotovoltaica solicitada para el periodo 2016/2025 de 33,840 MW. De dicho total, 3,263 MW corresponden a usuarios residenciales y 30,577 MW a comerciales e industriales.

En los últimos 10 años, la evolución de la energía solar en Mendoza ha sido paulatina, pero se notó una fuerte suba al sistema de paneles en el último año. Así, mientras en 2024 se sumaron 203 nuevos usuarios a este esquema, en 2025 (datos hasta septiembre) lo hicieron 326; lo que implicó un incremento del 60% de un año a otro. Esto implicó una potencia generada de 13.532 KWp -Kilovatio pico, la unidad de medida para la potencia máxima teórica de un sistema fotovoltaico- en 2025. El año anterior se habían generado 8.629 KWp.

En este último periodo también hubo mayor propensión de las empresas a eficientizar sus procesos de energía ya que de los 326 nuevos generadores, 206 son del sector comercial y 120 del residencial. El dato es significativo si se tiene en cuenta que en los años previos, siempre fue mayor la cantidad de residenciales que comenzaron a generar energía a través de paneles solares. Solo en 2024 la cuenta estuvo casi igual con un crecimiento de 104 residenciales y 99 comerciales.

Mayor accesibilidad y precios

El resto de los años analizados por el EPRE muestran una mayor proporción de hogares que de empresas las que decidían pasarse al fotovoltaico. La bisagra del cambio de Gobierno y la fuerte suba de costos de electricidad, implicó una vuelta de tuerca con cada vez más industrias en este sistema. “Hay empresas que nos han dicho que, de lo contrario, no pueden sostener su estructura”, contó Leo Scollo, uno de los fundadores de Energe .

El impulso no solo ha venido de la mano del encarecimiento de la luz sino también de una baja en los precios de los sistemas de paneles solares. “Aunque en febrero puede haber un pequeño ajuste, los precios del sistema fotovoltaico en general han bajado por diversos motivos”, expreso Nicolás Giorlando, dueño de Solhé Energía Solar . Ambos factores han redundado en una disminución del tiempo de amortización en la colocación de estos equipos.

Aunque este varía en función del tamaño y necesidad de energía, lo cierto es que ha bajado a casi la mitad la cantidad de años en que se demora la recuperación de lo invertido. Así, hasta hace un tiempo se podía tardar entre 5 y 7 años mientras que ahora la inversión se amortiza entre 3 y 6 años de manera aproximada. “El aumento en el valor de la electricidad acompaña las inversiones ya que también hay que tener en cuenta el plus de las empresas que tienen potencia contratada”, explicó Giorlando.

Este ítem abulta la factura de la mayoría de las empresas tengan o no un subsidio. En este marco, Scollo relató que – grosso modo - hoy la tarifa está en el orden de los $200-$250 Kw/h para los residenciales. Valor que para el sector industrial ronda los $100 kw/h y para el riego agrícola los $80. “El cobro de la potencia contratada es un número importante y eso afecta a las empresas”, agregó el referente de Energe .

Otro punto que se tiene en cuenta y que aunque no es una novedad, sí se ha comenzado a utilizar más por la mejora en los precios y modelos es el uso de las baterías de litio. De este modo, si bien se puede generar electricidad solo con los paneles solares y, si se quiere o puede, inyectar sobrantes a la red, la opción que crece es guardar la energía en las baterías para la noche u otros momentos.

Antes estos “sistemas de acumulación” se utilizaban para situaciones específicas, pero hoy son cada vez más comunes no solo en Argentina sino a nivel mundial. Los paneles solares tienen una duración de 25 años mientras que las baterías duran la mitad. La baja en los costos de importación ha simplificado el ingreso de las baterías al tiempo que el avance en la tecnología las ha convertido en accesorios más pequeños para colocar en una vivienda o una empresa.

Con relación a los precios, un sistema en general puede costar entre 4.000 y 5.000 dólares, valor que varía en las empresas en función del consumo y de la potencia instalada. “Lo interesante es que se puede empezar con algo chico para luego ir incrementando”, observó el referente de Solhé .

En este contexto, ambos empresarios consultados destacaron la importancia de una mejora en el financiamiento para que más hogares o empresas puedan sumarse a la energía solar. No solo es más económica en el mediano plazo sino también más limpia. Sin embargo, en un año caracterizado por las altas tasas de interés, al sector le faltó este impulso. Ya que si bien se suele ofrecer financiación propia y ha habido algunas líneas para eficiencia energética, lo cierto es que fueron escasas. La paulatina baja de tasas en los últimos meses, hace prever mejores condiciones –sobre todo en los plazos- hacia adelante.

Fuente: Los Andes