El año 2026 debería representar un período de ajuste y planificación para el sector de la energía solar en Brasil. Tras un ciclo de expansión acelerada, el segmento entra en una fase de ajuste, marcada por importantes desafíos a corto plazo, pero también por la construcción de las bases estructurales que puedan sustentar un nuevo ciclo de crecimiento a partir de 2027.
Esta evaluación proviene de Jonas Becker, director de ONE (Colibri Capital Group), presidente de la Cámara del Sector Energético del Estado de Ceará y coordinador de Absolar en Ceará.

Según Becker, la reciente desaceleración observada en el mercado solar está directamente relacionada con las incertidumbres regulatorias, especialmente en lo que respecta a la restricción y al funcionamiento del sistema eléctrico ante la mayor participación de las fuentes renovables intermitentes. Para el ejecutivo, si bien el escenario actual exige cautela, existen claras señales de que 2026 podría ser un año decisivo para abordar los obstáculos históricos del sector.

Reducción y Regulación en el Centro del Debate. Al contextualizar los desafíos que enfrenta el segmento, Becker destaca que la reducción se ha convertido en una de las principales preocupaciones para inversores y desarrolladores de proyectos solares, especialmente en la generación centralizada. Esta práctica, que implica recortar la generación debido a restricciones operativas del sistema, ha generado incertidumbre significativa en la previsibilidad de los ingresos y la rentabilidad de los proyectos.

Según el ejecutivo, se espera que este tema avance a lo largo de 2026, impulsado por los cambios regulatorios y estructurales que se están debatiendo en el sector. "Estos son movimientos esenciales para reducir los cuellos de botella estructurales, aumentar la seguridad del sistema y desbloquear nuevas inversiones", afirma Becker.

El Almacenamiento y las Subastas Estratégicas Cobran Protagonismo. En este contexto, Becker destaca dos hitos considerados estratégicos para el sector eléctrico brasileño: la regulación del almacenamiento de energía y la celebración de subastas de estructuración. Entre ellas se encuentran la mayor subasta de transmisión en la historia del país y la primera subasta de baterías, ambas programadas para 2026.

La regulación del almacenamiento de energía se considera un paso fundamental para mitigar los efectos de la intermitencia de las fuentes renovables y reducir la necesidad de cortes en la generación. Las subastas, a su vez, tienden a ampliar la capacidad del sistema para absorber nuevo suministro, abordando cuellos de botella en la transmisión y fortaleciendo la infraestructura eléctrica nacional.

Para el sector solar, estos movimientos podrían representar un importante punto de inflexión, creando condiciones más estables para nuevas inversiones y aumentando la confianza de los interesados ​​a mediano plazo. Proyectos más maduros y mayor selectividad. Al analizar las perspectivas para los proyectos de generación centralizada, Becker evalúa que 2026 será un año significativamente más exigente para los desarrolladores. Según él, el entorno empresarial requerirá un alto grado de madurez técnica, financiera y comercial, lo que reducirá el margen de error.

“Será necesario un nivel muy alto de madurez técnica, financiera y comercial. El margen de error será pequeño”, afirma Becker. El ejecutivo enfatiza que factores adicionales, como el calendario electoral, el Mundial de Fútbol y un escenario global más volátil, tienden a reforzar la postura conservadora de los inversores a lo largo del año. Este conjunto de variables debería resultar en una mayor selectividad en la asignación de capital, priorizando proyectos bien estructurados ubicados en regiones con menor riesgo sistémico y contratos más robustos.

La generación distribuida sigue su propia dinámica. Según Becker, el comportamiento de la generación distribuida (GD) debería seguir una dinámica diferente a la de la generación centralizada en 2026. La GD sobre tejado, a pesar de la presión ejercida por los altos tipos de interés, mantiene una trayectoria de crecimiento sustentada en la demanda estructural de los consumidores de reducción de costes y mayor autonomía energética. Por otro lado, modelos como la suscripción de energía tienden a experimentar un proceso de consolidación. Según el ejecutivo, el enfoque de este segmento debería centrarse menos en una expansión acelerada y más en fortalecer fundamentos como la comunicación clara con el consumidor, la eficiencia comercial y la generación de confianza.

Este movimiento podría resultar en un mercado más organizado, con empresas más capitalizadas y modelos de negocio más sólidos a medio plazo. Ceará se posiciona para la próxima ola de inversiones. En el contexto regional, Becker prevé una agenda prometedora para Ceará en los próximos años, especialmente con proyectos asociados a nuevas cargas intensivas de energía limpia. Entre estos destacan los centros de datos, el hidrógeno verde, el amoníaco verde y las nuevas plantas industriales.

Según Becker, el estado cuenta con las condiciones estratégicas para liderar la próxima ola de inversiones en energía limpia en el país, combinando potencial renovable, ubicación estratégica y políticas de atracción de inversiones. «El estado cuenta con las condiciones estratégicas...»."Estas son estrategias para liderar la próxima ola de inversiones en energía limpia. 2026 será el año para preparar el terreno para este avance", concluye.

Fuente: CE