El gobierno estima que el diésel es al menos R$ 0,20 más caro. Este valor está dentro del rango estimado por la Asociación Brasileña de Importadores de Vehículos (Abicom). Sin embargo, si se toma como referencia el mercado ruso, que la entidad no considera, el valor sería R$ 0,40 más caro. Una reducción de estos importes generaría un recorte de entre el 5,3% y el 10,7% en el precio del combustible, respectivamente.
Por parte de Petrobras, sin embargo, como se indica en la nota, se trata de mantener una política de precios que busque la estabilidad, sin transmitir la volatilidad externa. El fortalecimiento del real y la caída de los precios del petróleo crean condiciones favorables para una reducción de los precios. La política actual evita ajustes frecuentes, esperando precios competitivos y estabilidad para los consumidores.
Fuente: Folha de S. Paulo