Desde el comienzo de la guerra de Ucrania, ha habido sanciones para reducir las exportaciones de Rusia. Resulta que el país ha estado cargando barcos con petróleo a la India. Y los países, principalmente europeos, compran este petróleo “indio”. El problema es que el aumento del petróleo significa una mayor inflación. Después de un largo proceso para hacer que los precios volvieran al objetivo del 2% anual en los países ricos, los IPC ahora han sido más resistentes.
En Wall Street, el lunes empieza sangriento. Los futuros de acciones estadounidenses se encuentran firmemente en territorio negativo y el índice Nasdaq cae casi un 1,5% en el mercado previo. El S&P 500 cae alrededor del 1%. En Europa el signo también es negativo. EWZ, fondo que representa a la bolsa de valores brasileña en Nueva York, abrió con una caída del 0,44%.
No hay ninguna noticia concreta que justifique el derramamiento de sangre global. Los inversores aún están asimilando los datos de empleo estadounidenses, publicados el viernes, que mostraron una generación constante de puestos vacantes y la tendencia a que haya menos margen para que las tasas de interés bajen en Estados Unidos.
La semana comienza sin indicadores relevantes y con fuertes promesas para los próximos días. Allí, los bancos abren la temporada de resultados de 2024 y, el miércoles, se dará a conocer la inflación medida por el IPC en EE.UU.
Fuente: Revista Veja