“El uso de la urea no es un gasto es una inversión, ya que un cultivo fertilizado devuelve al productor su dinero y adicionalmente le genera una ganancia económica“, dijo la gerente de Productos Derivados e Industrializados de YPFB, Gabriela Delgadillo, durante el desarrollo del mencionado evento.
YPFB junto a su equipo de ingenieros agrónomos realiza en Okinawa investigaciones para determinar las dosis óptimas de aplicación del fertilizante, principalmente en el cultivo de trigo. Estos ensayos, con aplicaciones de 75 kilogramos de urea por hectárea logran incrementar los rendimientos de cultivos de trigo hasta un 50%, esto significa mayor ingreso para los productores agrícolas de la región.
Fuente: Energía Bolivia
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