Mantener despejadas las franjas de seguridad de las líneas eléctricas es clave para prevenir accidentes y cortes de energía. La normativa chilena establece roles tanto para las empresas eléctricas como para las y los vecinos cuando estas instalaciones cruzan propiedades privadas.
En la región de Ñuble, donde conviven sectores urbanos en expansión y amplias zonas rurales, las líneas eléctricas forman parte del paisaje diario. Para reducir riesgos, existe un espacio protegido a cada lado del tendido llamado “franja de seguridad”, cuya finalidad es permitir la operación y mantención de las redes sea segura. La regulación técnica define esta franja como un área libre de obstáculos que puedan acercarse a los conductores o interferir con el trabajo de cuadrillas.

Esto implica también que no se deben levantar construcciones, ni plantar árboles de altura o vegetación que pueda invadir el tendido, porque aumenta el peligro de accidentes y la posibilidad de interrupciones del suministro.

Fuente: Ministerio de Energía

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