Pemex elevará 66% la inversión en el Proyecto Aceite Terciario del Golfo, reactivando el fracking en Chicontepec pese a su baja rentabilidad histórica, riesgos ambientales y marco legal ambiguo. Petróleos Mexicanos (Pemex) planea incrementar 66% la inversión destinada a la extracción de hidrocarburos mediante fracturación hidráulica en el Proyecto Aceite Terciario del Golfo (ATG), conocido como Chicontepec. De acuerdo con información obtenida vía transparencia ante la Secretaría de Hacienda, la petrolera estatal destinará en 2026 alrededor de 4,016 millones de pesos, frente a los 2,423 millones ejercidos el año previo en esta área de recursos no convencionales.
El Proyecto ATG se localiza en la región norte del país y abarca cerca de 4,243 km² en Veracruz y Puebla, con 29 campos divididos en ocho sectores. En sus reportes anuales, Pemex reconoce que la producción promedio del proyecto cayó de 17.3 mil barriles diarios de crudo en 2023 a 15.7 mil barriles en 2024, una reducción de 9.2%, atribuida principalmente a la disminución de presión en los yacimientos y a la compleja geología de la zona.

Desde finales de los años setenta, estudios de la entonces Comisión Nacional de Hidrocarburos y de Pemex han señalado que Chicontepec contiene una de las mayores acumulaciones continuas de hidrocarburos en América, pero con una producción difícil y costosa frente a los campos gigantes del sureste. La fracturación hidráulica se considera indispensable para liberar el petróleo atrapado en formaciones de baja permeabilidad, lo que encarece los costos por barril y aumenta la intensidad de capital.

Organizaciones ambientales como Greenpeace han advertido reiteradamente sobre los riesgos del fracking: potencial contaminación de acuíferos, uso intensivo de agua, manejo de químicos y generación de sismos inducidos. En el Congreso mexicano se han presentado iniciativas para prohibir o restringir esta técnica, pero ninguna ha prosperado, dejando su uso en una zona gris: no está expresamente prohibida, pero enfrenta oposición social y cuestionamientos regulatorios.

El incremento de inversión en ATG se alinea con la ruta expuesta por el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, durante su comparecencia en la Cámara de Diputados en octubre de 2025, donde planteó reactivar proyectos no convencionales para sostener la plataforma de producción. Analistas del sector advierten que el desempeño histórico de Chicontepec ha sido inferior a lo previsto: entre 2010 y 2014 la producción estuvo muy por debajo de las metas, con costos elevados por barril y una tasa de recuperación menor a la estimada en los escenarios originales.

En este contexto, el aumento de recursos hacia fracking en Chicontepec ocurre en paralelo a la presión fiscal y financiera que enfrenta Pemex y al debate sobre la compatibilidad de esta estrategia con los compromisos climáticos y de transición energética del país.

Fuente: Energy Magazine