Luis Bravo, ministro de Energía y Minas, señaló que la reestructuración de Petro-Perú busca evitar la insolvencia y ordenar la gestión de la compañía sin privatizar ni vender activos.
Como se sabe, Petro-Perú se encuentra al borde la insolvencia con una deuda de más de S/2.500 millones con sus proveedores. Ante este escenario que atraviesa la petrolera estatal, el titular del Minem fue estático al diferenciar la “reorganización” de la “privatización”, indicando que el objetivo es “ordenar la casa” y no vender los activos de la empresa. No obstante, dejó la posibilidad a que la gestión de unidades operativas estratégicas pase a manos privadas.
El plan para la reestructuración de Petro-Perú incluye dividir la empresa en bloques patrimoniales para que cada unidad pueda ser atractiva a la inversión, sujeta de crédito y tecnológicamente eficiente.
“No vamos a entregar el patrimonio de la empresa como activo. No se va a vender a ningún inversionista”, subrayó el ministro Bravo.
Fuente: El Comercio
