La petrolera francesa se convirtió en la primera compañía en asociarse al Instituto Vaca Muerta, la apuesta de YPF para formar a los técnicos que necesitará el boom energético y sostener el salto exportador del país.
El desarrollo de Vaca Muerta ya no se juega solo en los pozos y los ductos. También se define en las aulas, los simuladores y los campos de entrenamiento. En ese terreno estratégico, TotalEnergies dio un paso clave al convertirse en la primera compañía en firmar un convenio de adhesión con YPF para integrarse al Instituto Vaca Muerta (IVM) , una iniciativa pensada para cubrir el cuello de botella más sensible del shale argentino: la falta de mano de obra técnica altamente especializada.

El acuerdo fue firmado en la Ciudad de Buenos Aires por Sergio Mengoni , Director General y Country Chair de TotalEnergies en Argentina, y Lisandro Deleonardis , presidente del IVM y vicepresidente de Asuntos Públicos de YPF. El gesto no es menor: marca el inicio de una etapa en la que las grandes operadoras comienzan a involucrarse de manera directa en la formación del capital humano que demandará el crecimiento acelerado de la cuenca neuquina.

Desde YPF, el mensaje fue claro. "La incorporación de TotalEnergies muestra la relevancia que este proyecto tiene para toda la industria", afirmó Horacio Marín , presidente y CEO de la petrolera estatal. Para el ejecutivo, el instituto será una pieza clave para capacitar a miles de trabajadores, mejorar los estándares de seguridad y hacer que Vaca Muerta sea aún más competitiva a nivel global , en un contexto en el que la Argentina busca consolidarse como exportador neto de energía. Las proyecciones refuerzan esa urgencia. Entre 2026 y 2030, el desarrollo de Vaca Muerta podría generar hasta 50.000 nuevos puestos de trabajo , muchos de ellos en funciones técnicas críticas. El IVM nace precisamente para anticiparse a esa demanda y evitar que la falta de personal calificado se convierta en un freno al crecimiento. Formación inédita en la región

El Instituto Vaca Muerta ofrecerá formación técnica especializada en Upstream , con un enfoque inédito en la región: aprendizaje basado en la práctica real, con la seguridad y la excelencia operativa como ejes centrales. Uno de los pilares del proyecto será un pozo escuela , que estará ubicado en la zona de Río Neuquén, donde los estudiantes podrán entrenarse en maniobras críticas y procedimientos reales dentro de un entorno controlado.

La sede académica funcionará en el Polo Tecnológico de Neuquén , equipada con simuladores y laboratorios de última generación. Allí, la formación se complementará con tecnología didáctica avanzada y la participación directa de especialistas de la industria, lo que busca acortar la brecha entre la capacitación y las exigencias del campo. La iniciativa fue impulsada por Fundación YPF , que llevó adelante un estudio prospectivo para identificar las demandas ocupacionales y tecnológicas del Upstream en los próximos diez años. El resultado es un programa diseñado desde la industria y para la industria, que apunta a formar perfiles listos para operar desde el primer día.

Ocho perfiles clave y capacitación continua

La propuesta educativa se enfocará en ocho perfiles estratégicos , entre ellos operadores de perforación, fractura hidráulica y producción; técnicos en mantenimiento eléctrico y mecánico; especialistas en instrumentación; y personal para plantas de tratamiento de agua, crudo y gas.

El programa inicial para nuevos talentos tendrá una duración de cuatro meses , con una carga total de 304 horas , y se complementará con esquemas de formación continua para trabajadores en actividad que necesiten actualización o reconversión tecnológica. También se ofrecerán capacitaciones en seguridad operativa para quienes deban ingresar a campos petroleros sin experiencia técnica previa.

Desde TotalEnergies, el respaldo al proyecto se explica como una decisión estratégica. "Para nuestra compañía es un orgullo participar en esta iniciativa liderada por YPF, que beneficia a toda la industria", señaló Mengoni, quien remarcó que la educación y la mejora continua forman parte del ADN de la empresa. Además, destacó la trayectoria de la firma en el país, con casi 50 años de presencia en Argentina y más de tres décadas de actividad en Neuquén.

Más allá del acuerdo puntual, la incorporación de TotalEnergies al IVM envía una señal al mercado: el desarrollo de Vaca Muerta exige coordinación, planificación y una mirada de largo plazo . La formación de talento dejó de ser un tema accesorio para convertirse en un factor estratégico del negocio energético.

Si el shale argentino quiere sostener su ritmo de crecimiento y competir a escala global, la ecuación ya está clara: inversión, infraestructura y —cada vez más— conocimiento aplicado. En esa carrera, el Instituto Vaca Muerta empieza a jugar en primera.

Fuente: El Economista