Stipanicic cuestionó el argumento de que el país ya tiene resuelto el problema energético por haber alcanzado casi el 100% de generación eléctrica renovable. Señaló que la electricidad representa menos de una quinta parte del consumo final de energía y que, a nivel mundial, cerca del 80% de la energía sigue teniendo origen fósil, una proporción similar a la de hace 30 años. En ese marco, afirmó que el crecimiento económico, la inteligencia artificial y nuevas tecnologías incrementan la demanda energética y refuerzan la vigencia del petróleo.
En relación con la transición energética, planteó que debe abordarse con criterios pragmáticos y no dogmáticos. Definió tres principios: la aditividad de las fuentes —todas las energías suman—, la neutralidad tecnológica y la singularidad de cada país. En ese sentido, afirmó que Uruguay podría producir petróleo con estándares ambientales elevados y menores niveles de emisiones, comparables a países como Noruega, y diferenciarse de modelos más contaminantes.
Fuente: Radio Sarandi
