La situación en Beni es crítica. Hasta el momento, el sector ganadero ha reportado pérdidas por más de 34 millones de dólares. Desde comienzos de año, la región amazónica ha sufrido los embates del clima: las intensas lluvias inundaron las pampas del departamento, afectando gravemente la actividad ganadera.
Aunque las precipitaciones han cesado, las consecuencias persisten. Muchos animales se han quedado sin alimento debido a los pastizales anegados. Según datos de la Federación de Ganaderos del Beni (Fegabeni), ya se ha registrado la muerte de más de 5.000 cabezas de ganado.
Fuente: El Deber
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