FUENTE: EL MUNDO
David Choquehuanca, ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, aseguró que los contratos de gas natural con Brasil tienen una cláusula de cumplimiento hasta 2019, por lo que serán respetados. Las declaraciones surgen luego de que el presidente Evo Morales llamara a su embajador en Brasil, José Kinn, tras concretarse la destitución de la presidenta Dilma Rousseff. El 1 de septiembre, el nuevo presidente de Brasil, Michel Temer, llamó a consulta a su embajador en Bolivia, Raymundo Santos, como respuesta a la decisión del primer mandatario.
El canciller brasileño José Serra, dirigiéndose a los gobiernos de Bolivia y Ecuador, manifestó que estos países podrían aprender a ser democráticos tomando como ejemplo la experiencia brasileña. “La situación de Brasil no debe afectar la exportación del gas, los contratos tienen cláusulas que deben ser cumplidas, los contratos pueden alterarse en algunas circunstancias y mientras no se alteren estas cláusulas siguen vigentes”, manifestó Choquehuanca luego de la inauguración de la representación diplomática y consular de El Salvador en la ciudad de La Paz. La autoridad indicó que la convocatoria al embajador boliviano en Brasil es parte de las actividades normales de la Cancillería y que eso no afecta las relaciones diplomáticas. “Esto es normal, al año se convoca a cada embajador, dos, tres veces. La convocatoria a los embajadores es periódico, no nos tiene que causar ninguna alarma. Queremos conversar con él para saber cuál es la situación de Brasil desde su propia perspectiva”, apuntó.
El 31 de agosto, durante la sesión de destitución en el senado brasileño de Dilma Rousseff, el presidente Evo Morales en su cuenta de twitter, escribió: “Si prospera el golpe parlamentario contra el Gobierno democrático de @dilmabr, Bolivia convocará a su embajador. Defendamos la democracia y la paz”.
David Choquehuanca, ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, aseguró que los contratos de gas natural con Brasil tienen una cláusula de cumplimiento hasta 2019, por lo que serán respetados. Las declaraciones surgen luego de que el presidente Evo Morales llamara a su embajador en Brasil, José Kinn, tras concretarse la destitución de la presidenta Dilma Rousseff. El 1 de septiembre, el nuevo presidente de Brasil, Michel Temer, llamó a consulta a su embajador en Bolivia, Raymundo Santos, como respuesta a la decisión del primer mandatario.
El canciller brasileño José Serra, dirigiéndose a los gobiernos de Bolivia y Ecuador, manifestó que estos países podrían aprender a ser democráticos tomando como ejemplo la experiencia brasileña. “La situación de Brasil no debe afectar la exportación del gas, los contratos tienen cláusulas que deben ser cumplidas, los contratos pueden alterarse en algunas circunstancias y mientras no se alteren estas cláusulas siguen vigentes”, manifestó Choquehuanca luego de la inauguración de la representación diplomática y consular de El Salvador en la ciudad de La Paz. La autoridad indicó que la convocatoria al embajador boliviano en Brasil es parte de las actividades normales de la Cancillería y que eso no afecta las relaciones diplomáticas. “Esto es normal, al año se convoca a cada embajador, dos, tres veces. La convocatoria a los embajadores es periódico, no nos tiene que causar ninguna alarma. Queremos conversar con él para saber cuál es la situación de Brasil desde su propia perspectiva”, apuntó.
El 31 de agosto, durante la sesión de destitución en el senado brasileño de Dilma Rousseff, el presidente Evo Morales en su cuenta de twitter, escribió: “Si prospera el golpe parlamentario contra el Gobierno democrático de @dilmabr, Bolivia convocará a su embajador. Defendamos la democracia y la paz”.