El Ministerio de Hidrocarburos anunció la implementación de una solución tecnológica para frenar el contrabando de Gas Licuado de Petróleo (GLP) hacia Perú, un flagelo que genera pérdidas estimadas en $us 200.000 por día para el Estado boliviano. La iniciativa consiste en la instalación de dispositivos electrónicos de trazabilidad en las garrafas comercializadas en el mercado interno.
Tecnología contra el desvío
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, explicó que la cartera coordina acciones con el Ministerio de Gobierno y la Policía Boliviana para reforzar los controles en las fronteras. “Estamos alistando una solución tecnológica que nos permitirá tener control electrónico sobre cada garrafa, saber dónde está y detectar desvíos en tiempo real”, señaló la autoridad.
El diferencial de precios como incentivo
El contrabando se ve impulsado por la diferencia de precios entre ambos países: mientras en Bolivia la garrafa de GLP mantiene un precio subvencionado de aproximadamente Bs 22, en el mercado peruano se comercializa a más de Bs 100. Este diferencial, sumado a la porosidad de la frontera, convierte al GLP en uno de los productos más vulnerables al tráfico ilegal.
Hacia un sistema nacional de trazabilidad
La medida se enmarca en los esfuerzos por modernizar el control de la cadena de distribución de combustibles subsidiados. El sistema de trazabilidad electrónica permitiría, en una primera etapa, identificar patrones de desvío en zonas fronterizas, para luego extender el monitoreo a toda la red de distribución nacional. El proyecto se suma a otras iniciativas de digitalización que el sector hidrocarburífero viene impulsando para mejorar la eficiencia del gasto público en subsidios.